Engañados por las flores

Como les conté en el post Ojo con el abrojo” , las plantas adquirieron muchas adaptaciones para poder reproducirse eficientemente. Un caso interesante en la evolución de las plantas es la aparición de las flores. Éstas estructuras están compuestas por distintos órganos, entre los cuales están los reproductivos: los carpelos son los órganos reproductores femeninos, y los estambres, los masculinos. También están los pétalos, cuya función es atraer a los animales encargados de realizar la polinización, y los sépalos son las estructuras protectoras de la flor en desarrollo. Por supuesto que hay excepciones; muchas flores carecen de algunos de estos órganos, o los tienen modificados, y esto hace que exista una amplia diversidad de flores.

Estructura general de una flor completa.

Estructura general de una flor completa.

Las flores

Los pétalos tienen variedades infinitas de formas y colores, siendo también responsables de los aromas exquisitos de las flores. Esa diversidad entre especies no es mera casualidad, sino que están muy bien diseñados para atraer distintos polinizadores. Un caso curioso es el de la orquídea abeja (Ophrys apifera), que posee un pétalo modificado semejante al abdomen de una abeja hembra, de modo que atrae a las abejas machos, encargadas de la polinización de estas orquídeas.

Orquídea abeja (Ophrys apifera) /  créditos: Rubén Díaz Caviedes - Flickr.

Orquídea abeja (Ophrys apifera) / créditos: Rubén Díaz Caviedes – Flickr.

De esta manera, muchas plantas son expertas “engañadoras”, con su belleza atraen a los polinizadores, simplemente para asegurar su reproducción. No crean que sólo engañan a mariposas y abejas, también nos engañan a nosotros. Por ejemplo, erróneamente creemos que la margarita o la cala son simples flores, pero no, son inflorescencias, es decir, un conjunto de flores juntas, como veremos a continuación.

Las “engañadoras”

Las plantas de la familia Araceae, como las calas (Zantedeschia aethiopica), tienen una inflorescencia llamada espádice, que es el cilindro central amarillo. En la base posee varias flores femeninas (sin estambres), y por arriba de ellas hay flores masculinas que producen polen. También tiene flores estériles, sin órganos reproductores y su función es simplemente decorar, atraer a los polinizadores. Lo que confundimos con un gran pétalo blanco es simplemente una bráctea, una hoja modificada. En este caso, su función es proteger a las flores y también atraer a los polinizadores.

Calas (Zantedeschia aethiopica) / créditos: Manuel - Ernest McGray Jr  Flickr.

Calas (Zantedeschia aethiopica) / créditos: Manuel y MacGray /  Flickr.

Aprovecho para derribar el mito de la “flor más grande del mundo”. Amorphophallus titanum  pertenece a la misma familia que la cala (Araceae), y como tal, tiene un espádice central con diminutas flores que rodean a una gran bráctea. Todos creen que la gran estructura es la flor per sé, pero no, son muchas flores juntas, por lo que el título de la flor más grande del mundo queda para Raflessia arnoldii.

Margaritas (Bellis perennis) / Créditos:  Irene Grassi - Flickr.

Margaritas (Bellis perennis) / Créditos: Irene Grassi – Flickr.

Otro grupo de “engañadoras” son las denominadas compuestas, que corresponden a la familia Asteraceae. Dentro de este grupo hay centenares de especies, entre las cuales se pueden nombrar a las margaritas (Bellis perennis), los girasoles (Helianthus annuus) y el diente de léon (Taraxacum officinale). Suelen tener una inflorescencia denominada capítulo. Analicemos el caso de la margarita: la parte amarilla del capítulo son muchas flores hermafroditas (con órganos femeninos y masculinos), mientras que los “pétalos” blancos en realidad son flores femeninas que poseen una gran bráctea blanca. Similar al caso anterior, toda la inflorescencia adquirió esa estructura para favorecer la polinización. Así las brácteas atraen a polinizadores, y la estructura del capítulo permite que los insectos se posen en él, para polinizar las pequeñas flores mientras colectan néctar y polen.

Estrella federal (Euphorbia pulcherrima) / créditos: PROTANAKA Juuyoh - Flickr.

Estrella federal (Euphorbia pulcherrima) / créditos: PROTANAKA Juuyoh – Flickr.

Por último, otro caso vistoso es el de Euphorbia pulcherrima, conocida en algunos países como “Estrella federal” y en otros como “Flor de Navidad”. También tiene brácteas, comúnmente rojas, que sirven para atraer polinizadores, mientras que las flores son pequeñas y se disponen varias juntas.

Las plantas seducen a los polinizadores con flores coloridas y perfumadas, les ofrecen néctar y polen, pero nada es gratis, el único objetivo es que tomen el polen desde las anteras y lo coloquen en los carpelos para favorecerla fecundación de los óvulos. Las plantas también “nos engañan”, ya que esas estructuras vistosas las queremos decorando nuestros jardines y balcones, y para ello haremos todo lo posible para que nuestras plantas estén vivas y florecidas, colaborando con su propagación.

Bibliografía consultada:

Raven, Peter H.; Evert, Ray F. & Eichhorn, Susan E. Biology of Plants. Fourth edition. Worth Publishers, Inc.

por Martín Alejadro Mecchia

Doctor en Ciencias Biológicas. Investigador y docente interesado en la divulgación científica. Apasionado por las plantas, mis proyectos de investigación siempre se enfocaron en ellas. Observador de la naturaleza, con hincapié en los mecanismos evolutivos de las especies.
@MartinAle1981

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Un Comentario

  • Responder
    Carlos
    30 marzo, 2016

    En México, la planta Euphorbia pulcherrima se le conoce con el nombre de Flor de Nochebuena,

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