Púrpuras fenicios, azules bíblicos y… ¿caracoles marinos?

Muchos textos antiguos suelen hacer referencia a los púrpuras fenicios y azules bíblicos como los más sagrados y reales de todos los tintes; su obtención requería no solo de una gran técnica sino de ¡miles de caracoles marinos!

Así como lo era en la antigüedad, aún en ocasiones el púrpura, azul oscuro y violeta son asociados a la realeza, el lujo y la riqueza. Esto radica en la dificultad y el costo necesarios para obtenerlos de forma natural. Te contaremos sobre colores majestuosos y una técnica de tinción que murió hace más de 1000 años e involucraba nada más y nada menos que caracoles carnívoros!

Tintes y  casi 4000 años de historia

Hasta la llegada de los tintes sintéticos hace aproximadamente 100 años, los colorantes naturales provenientes de plantas, animales o minerales eran la única opción al momento de teñir tejidos.

Caracol Murex. Créditos: Roberto Verzo Flickr

Debido a su belleza y dificultad de obtención, los tonos púrpura, violeta y azul, antiguamente fueron destinados a los monarcas, césares, emperadores, generales y sumos sacerdotes. Muchos textos antiguos suelen hacer referencia a los púrpuras fenicios y azules bíblicos, como los más sagrados y reales de todos los tintes antiguos.

Según múltiples hallazgos arqueológicos y estudios realizados sobre escritos antiguos, en las zonas del mediterráneo estos colores púrpura azulados se produjeron a partir de caracoles marinos de la familia Muricidae que habitaron y habitan aún hoy las costas del Mediterráneo. Estos moluscos pueden haber sido utilizados en la producción de pigmentos desde hace aproximadamente 4.000 años, gracias a una técnica descubierta por los pueblos Minoicos de Creta (3000 – 1400 a.C) y perfeccionada más tarde por los fenicios.

Caracoles carnívoros y algo más…

Hexaplex Trunculus. Créditos: Lusitanske region EOL

De todos los miembros de la familia Muricidae de caracoles marinos, conocidos comúnmente como “Murex”, sólo tres especies han sido asociadas con la producción de tintes a lo largo de la cuenca del Mediterráneo. Estas especies son: Hexaplex trunculus (EOL) también conocido como Murex trunculus, o simplemente como ‘trunculus’; Bolinus brandaris (EOL), también conocido como brandaris Murex y Stramonita haemastoma (EOL).

Actualmente muchos de los miembros de esta familia tienen una gran importancia gastronómica y forman parte de los menús de mariscos de alta calificación del Mediterráneo.

Estos caracoles, como el resto de los caracoles marinos, son moluscos gasterópodos con caparazón o concha, que generalmente es de una pieza enrollada en espiral, aunque hay excepciones.

Los murícidos o “Murexson animales depredadores carnívoros que se alimentan de una gran variedad de otros gasterópodos y bivalvos como ostras, almejas, entre otros. Lo hacen perforando sus conchas como si fuesen taladros. Para ello se adhieren a sus presas y luego de varias horas, y gracias a un mecanismo glandular – liberan una secreción ácida que desmineraliza las conchas de las presa -, literalmente perforan los caparazones de las mismas. Cuando han terminado de “taladrar”, introducen la parte anterior del tubo digestivo llamada ‘probóscide’, para luego alimentarse de los tejidos blandos de la presa.

Pero lo más relevante aquí no es cómo se alimentan, sino lo invaluable que llevan consigo situado en una glándula de su cuerpo, llamada glándula hipobranquial. Se trata de una especie de engrosamiento del tejido, situado en el techo de la cavidad del

Bolinus brandaris. Créditos: M. Violante EOL

manto del animal que segrega una mucosidad. Para el caso particular de los caracoles “murex”, la mucosidad de esta glándula, que es transparente, en presencia de luz y oxígeno, adquiere color!! Si si, un color que va desde el púrpura al azul.

Veamos un poco más en detalle todo, porque el proceso no es mágico!

Stramonita haemastoma. Créditos: Chris Meyer EOL

 

 

 

 

 

 

 

 

De especies y colores

Los tintes producidos a partir de estos moluscos son una mezcla de compuestos orgánicos principalmente el índigo, que es azul, el 6-bromoindigo (MBI), que es púrpura-violeta y el 6,6’-dibromoindigo (DBI) que es rojo-púrpura. Los tintes derivados naturalmente pueden contener uno de estos pigmentos o una mezcla de dos o tres, en proporciones variables, dando un rango de colores del rojo al azul.

Indigo. Créditos: Gitane Wikimedia Commons
Purpura de Tiro. RGB (102, 2, 60)

De los colores mencionados, uno de los más destacados en la antigüedad fue conocido como “Púrpura de Tiro”, cuyo tono es una mezcla entre rojo y morado y cuyo nombre se debe a que uno de los principales lugares donde se obtenía era la antigua ciudad Fenicia de Tiro (siglos XII a VII a.C), situada al sur de lo que hoy es el Líbano. Incluso cuenta la leyenda que el dios fenicio Melkart, paseaba a orillas del mar con su perro cuando observó que el animal teñía su nariz de rojo intenso al oler los moluscos que encontraba a su paso.

Los tintes más azulados se conocen como azules sagrados o azules bíblicos debido a que han sido mencionados en la biblia hebrea como un color azul particular denominado “tekhelet”.

Pero… ¿cómo pasamos de la secreción glandular a estos majestuosos colores?

Como mencionamos más arriba, los tintes son sintetizados en la glándula hipobranquial de los moluscos como precursores incoloros, y luego, por acción de una enzima, la arilsulfatasa, se generan intermediarios que en presencia de luz solar dan lugar a los majestuosos colores.

Los precursores incoloros componentes del tinte y la enzima requerida, están todos contenidos dentro de la glándula hipobranquial del animal vivo. Luego de una punción de la glándula, o cuando el animal muere, la enzima entra en contacto con estos precursores y los hidroliza (rompe los enlaces químicos en presencia de agua). Los compuestos hidrolizados son capaces de experimentar una serie de reacciones fotoquímicas y oxidativas para formar el pigmento final.

La industria del tinte en la antigüedad 

Si bien parecería que los caracoles tienen todos los elementos para dar lugar al colorante, podríamos preguntarnos ¿cómo los pueblos antiguos lograban obtenerlos?

Según la bibliografía, los fenicios habrían perfeccionaron el proceso a lo largo de los siglos y descubrieron que variando la especie de caracola, el método de extracción y el procesado, podían producir un rango de colores desde el rojo hasta el púrpura y el azul.

Naturalis historia Plinio el viejo. Créditos: Wikimedia Commons

La obtención del pigmento fue tan importante en la antigüedad, que una especie de “protocolo” se encuentra relatado en la famosa enciclopedia Naturalis Historia (siglo I d.C) que concentra mucho del saber científico de la época, escrita por Plinio el Viejo (23-79 d.C), un escritor y naturalista romano.

Aparentemente, y habiéndolos despojados de sus caparazones, echaban los caracoles en grandes tinajas para que se descompusieran. Eso producía un olor apestoso que es comentado por varios autores. Luego agregaban alguna sustancia alcalina y dejaban reposar algunos días más. Sin embargo, no mucho más se sabe de cómo seguía el proceso.

Debido a que para teñir un kilogramo o más de una túnica real o sagrada, una toga u otra prenda de vestir, se requerían cerca de 10.000 caracoles, la obtención del tinte era algo costoso y muy trabajoso.

La evidencia arqueológica e histórica indica que el teñido utilizando esto caracoles marinos se extinguió en el Mediterráneo oriental hace aproximadamente 1350 años, en algún momento a finales del período bizantino en el séptimo siglo a.C, cuando las nuevas fuerzas cambiaron la geopolítica.

El hombre siempre ha hecho uso de la Naturaleza, en muchos casos sin conocer en profundidad las bases o explicaciones subyacentes. Hoy en día, las investigaciones científicas permiten poner luz a fenómenos o procesos que han permanecido bajo un manto de misterio por miles de años.

Bibliografía consultada

– Tyrian Purple: 6,6’-Dibromoindigo and Related Compounds. Christopher J. Cooksey
– The First Optimal All-Murex All-Natural Purple Dyeing in the Eastern
Mediterranean in a Millennium and a Half ’, Dyes in History and Archaeology 20, pp. 136–
149, Color Plates 15.1–15.5  Koren Z.C. 2005. Archetype Publications, London.
Histomorphology of the hypobranchial gland in Dicathais orbita (Gmelin, 1791) (Neogastropoda: Muricidae) C. B. Westley1, M. C. Lewis and K. Benkendorff1 Journal of Molluscan studies. 2010

4 Comentarios
  1. Inmacualda dice

    He disfrutado mucho leyendo esta curiosidad fantástica

    1. Cecilia dice

      Muchas gracias Inmaculada por tu comentario. Un saludo.

  2. Ana dice

    Cecilia, estoy en Marruecos zona de Tetuán, y he visto sobre la arena una especie de molusco sin concha que es como una barquilla con una aleta y debajo tiene una mucosidad azul intenso, Mide como 4 dedos y mancha de azul. Yo soy de Cádiz, allí eso no existe, aquí es la primera vez que lo veo en 8 años, pero es la primera vez que estoy en noviembre.
    No sé si es un bicho o el interior de algún molusco, porque está muerto en la orilla. No te puedo poner una foto aquí, si supieras lo que es te agradecería una respuesta.

    1. Cecilia dice

      Hola Ana, muchas gracias por escribirnos, resulta sumamente interesante todo lo que nos cuentas. En principio, te comento que no soy experta en moluscos. Para realizar esta curiosidad he investigado mucho en la bibliografía y consultado diferentes fuentes. Ya que nos encantaría poder ayudarte, si te parece, envíanos una fotografía a [email protected] y veremos de investigar o consultar con algún experto. Gracias por interesarte. Un afectuoso saludo.

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