Hibernando en tres, dos, uno

En este post hablamos sobre una estrategia adaptativa que presentan algunos animales mamíferos para sobrevivir en un ambiente severo durante el invierno. Hablamos de la hibernación en 3,2,1.

Tiempo de lectura: 4 minutos

La mayoría de los mamíferos tienen la capacidad de mantener su temperatura corporal dentro de un rango estrecho de temperatura, incluso en un ambiente frío. Bajo condiciones de bajas temperaturas, los organismos experimentan respuestas termorreguladoras para minimizar la pérdida de calor; por ejemplo, la vasoconstricción periférica (constricción de vasos sanguíneos). Además, para evitar la caída de la temperatura corporal, se activan respuestas que producen calor en los músculos esqueléticos (termogénesis por temblor) y en el tejido adiposo (termogénesis sin temblor o metabólica). Si la temperatura corporal de los homeotermos (animales que mantienen su temperatura corporal constante e independiente del ambiente) desciende mucho, estos no pueden sobrevivir. El corazón se detiene y los órganos caen en isquemia.

En contraposición con lo comentado arriba, existen varias especies de mamíferos que hibernan. Entran en un estado fisiológico de letargo, en el que la temperatura corporal desciende solo unos pocos grados por encima de la temperatura ambiente.

Los mamíferos que hibernan

Para no confundir, es necesario aclarar que la condición hipotérmica de los hibernadores mamíferos es fundamentalmente diferente que la de los poiquilotermos (anfibios y reptiles). La temperatura corporal de los animales poiquilotermos varía con la del medio y no pueden mantener una temperatura corporal constante pues no disponen de mecanismos eficaces para mantenerla. Como resultado, la temperatura corporal cae pasivamente en respuesta a una disminución de la temperatura ambiente.

Existen varias especies de mamíferos que hibernan, es decir, entran en un estado fisiológico de letargo.

En contraste, los mamíferos que hibernan sí tienen un mecanismo de termorregulación. Pueden controlar la temperatura de su cuerpo, a pesar de la exposición a un amplio rango de temperaturas circundantes.

Incluso, en un ambiente extremadamente frío, no necesariamente hibernan si hay suficiente comida disponible. Además, los mamíferos hibernadores no siempre continúan en estado de hibernación durante el invierno. A veces interrumpen la hibernación y recuperan espontáneamente la temperatura de su cuerpo, aunque estén constantemente expuestos a un ambiente frío.

Este comportamiento proporciona evidencia de que la hipotermia durante la hibernación de los mamíferos se induce activamente, ya que la hipotermia inducida pasivamente puede no recuperarse a menos que se incremente la temperatura ambiente. La hibernación de los mamíferos se considera una estrategia adaptativa para sobrevivir en un ambiente severo durante el invierno.

No solo los osos

Son varias las especies que hibernan; el erizo (orden: Eulipotyphla), murciélagos (Chiroptera), primates como el lémur, carnívoros como el tejón (o tasugo) o el oso y varios roedores como las marmota, la ardilla, el hámster o el lirón.

Marmotas a finales del invierno.

Durante la hibernación, el grado de reducción de la temperatura corporal y la duración del estado hipotérmico varían ampliamente entre las especies animales. Por ejemplo, mientras que la temperatura corporal de los carnívoros (oso, por ejemplo) puede rondar los 28-32 ºC, la de los pequeños roedores, como por ejemplo la de la ardilla de tierra ártica, desciende a los -3 ° C .

Por otra parte, es curiosos que, mientras ciertos hibernadores estacionales, como por ejemplo, la ardilla de Richardson (Spermophilus richardsonii) y la ardilla siberiana (Tamias sibiricus asiatics), rara vez hibernan en verano, los hámsters sí lo hacen, cuando se aprovechan de una situación adecuada para entrar en hibernación.

Cuando hibernan, los latidos del corazón de los animales se vuelven menos frecuentes, su respiración disminuye, permanecen inmóviles y, usualmente, se muestran acurrucados para minimizar la disipación de calor de la superficie del cuerpo. Pueden estar hasta meses sin girarse o cambiar su posición en su madriguera.

Hamster hibernando. La fotografía muestra la posición corporal del animal durante la hibernación (Créditos: Y. Horii et al., 2018).

Efectos del cambio climático

El propósito principal de la hibernación es disminuir la actividad metabólica, permitiendo que el gasto de energía se equilibre con un suministro energético reducido debido a la disponibilidad limitada de alimentos, durante la temporada de invierno. Al suprimir su actividad metabólica, los hibernadores pueden reducir su gasto de energía a menos del 15% de lo que sería gastado al permanecer sin hibernar y en condiciones normales, durante el mismo período.

La disponibilidad de alimentos, el ritmo circadiano y fotoperiodo, el sexo y estado reproductivo, la condición corporal y la energía almacenada se han vinculado con la duración de la hibernación en una amplia gama de mamíferos.

Es evidente que el cambio climático puede impactar en los períodos de hibernación de los animales, actuando como una tensión adicional en las poblaciones amenazadas, especialmente durante demandas energéticamente exigentes.

Existen reportes de cómo el cambio climático afecta la biología de algunas especies. Un caso es el análisis de los datos de los últimos 20 años de una población de ardillas de tierra colombianas que tienen una ‘agenda’ bastante apretada; las hembras se aparean cuatro días después de salir de la hibernación, dan a luz 24 días después y los recién nacidos son alimentados por sus madres durante 28 días, para luego seguir solitos.

El estudio evidencia que la tendencia de la caída de nieve a finales de la primavera retrasaron 10 días el inicio de la hibernación de estos animales. ¿Qué supone esto? Perder 10 días de su corto período activo reduce la oportunidad de comer suficiente comida para que puedan sobrevivir durante el próximo período de hibernación de ocho a nueve meses.

El ingreso a la hibernación en mamíferos confiere resistencia a diversos eventos dañinos como baja temperatura corporal, isquemia grave, infección bacteriana y desuso de los músculos. Otra vez, cierro este post absorta por estas alucinantes estrategias de vida que nos rodean : )

Fuentes consultadas:

The mechanism enabling hibernation in mammals
Hibernación, ¿cómo es afectada por el cambio climático?
Drivers of hibernation: linking food and weather to denning behaviour of grizzly bears

Cita este artículo de la siguiente forma:

Acerca Ciencia (28 noviembre, 2022) Hibernando en tres, dos, uno. Retrieved from https://www.acercaciencia.com/2018/10/22/hibernando-en-tres-dos-uno/.
"Hibernando en tres, dos, uno." Acerca Ciencia - 28 noviembre, 2022, https://www.acercaciencia.com/2018/10/22/hibernando-en-tres-dos-uno/
Acerca Ciencia 22 octubre, 2018 Hibernando en tres, dos, uno., viewed 28 noviembre, 2022,<https://www.acercaciencia.com/2018/10/22/hibernando-en-tres-dos-uno/>
Acerca Ciencia - Hibernando en tres, dos, uno. [Internet]. [Accessed 28 noviembre, 2022]. Available from: https://www.acercaciencia.com/2018/10/22/hibernando-en-tres-dos-uno/
"Hibernando en tres, dos, uno." Acerca Ciencia - Accessed 28 noviembre, 2022. https://www.acercaciencia.com/2018/10/22/hibernando-en-tres-dos-uno/
"Hibernando en tres, dos, uno." Acerca Ciencia [Online]. Available: https://www.acercaciencia.com/2018/10/22/hibernando-en-tres-dos-uno/. [Accessed: 28 noviembre, 2022]

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

  Acepto la política de privacidad

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web usa cookies propias y de terceros (tipo analytics) que permiten elaborar información estadística y conocer tus hábitos de navegación. Si continuas navegando, aceptas su uso. Puedes cambiar su configuración, desactivarlas u obtener más información siguiendo este enlace: Más información y Política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies