EyeOnWater: ¿qué indica el color del agua?

Se trata de un proyecto de Ciencia Ciudadana que propone recolectar datos sobre el color de los cuerpos de agua y ayudar a detectar los cambios que se están produciendo en entornos acuáticos de manera rápida.

EyeOnWater, en castellano, “ojo en el agua”, es un proyecto de Ciencia Ciudadana que te propone formar parte de una comunidad de personas que recaban datos sobre el color de un cuerpo de agua dulce o salada a lo largo de todo el mundo. El color puede brindar información sobre su calidad y esto es muy importante para realizar estudios medioambientales.

EyeOnWater consiste en una aplicación y un sitio web. La aplicación permite al usuario recolectar datos y contribuir a la investigación científica mediante el suministro de información sobre el color de los cuerpos de agua dulce, así como salobres (lagos, ríos, aguas costeras, mares y océanos). La medición se envía a un servidor, es validada y se almacena, después de lo cual es visible a través de la página web del proyecto, donde existe un mapa con los registros en las diferentes localizaciones.

La aplicación es parte del proyecto Citclops que tiene como objetivo desarrollar sistemas para recuperar y usar datos sobre el color del agua, la transparencia y la fluorescencia, utilizando sensores de bajo costo combinados con personas que actúan como portadores de datos, información contextual y una plataforma de Internet basada en la comunidad, teniendo en cuenta experiencias existentes. De aquí nace EyeOnWater, cuya base científica ha sido desarrollada por NIOZ, Veerder y MARIS.

El color del agua y su importancia

Las aguas naturales, como el mar, lagos o pequeños estanques de jardín son de color azul, verde, marrón o incluso rojo. A veces se ve el fondo, en otros casos, incluso las aguas poco profundas impiden la vista sobre el suelo. Estos colores y la visibilidad bajo el agua pueden cambiar a lo largo de las estaciones, años o incluso días. ¿Te has preguntado alguna vez, qué causa estos cambios?.

Los científicos marinos lo hacen, ya que estos cambios nos dicen mucho acerca de los procesos que pueden estar relacionados con la calidad del agua o la medida en que las actividades humanas han alterado la calidad del agua. Por lo tanto, incluso estas observaciones simples, como el color del agua y la visibilidad, pueden relacionarse con una imagen más grande. Cualquier observación individual en diferentes momentos y ubicaciones es una pieza del rompecabezas que ayuda a comprender el todo.

En general, el color aparente del agua es el resultado de sustancias suspendidas o disueltas en la columna de agua. Hay 3 componentes naturales principales, además del agua en sí, que afectan el color y la claridad del agua en entornos naturales:
• El fitoplancton (conjuntos de organismos autótrofos del plancton), que generalmente es de color verde.
• La materia no algal, como los suelos finos.Tiene un color lechoso que varía de gris a negro.
• Materia orgánica disuelta, con colores que van del amarillo al marrón.

El color del agua es una variable climática esencial designada por la Organización Meteorológica Mundial para la cual se necesitan mediciones sostenidas y de calidad para rastrear y analizar el cambio climático. Esto se considera hoy en día un aspecto importante ya que el color del océano está determinado en parte por el fitoplancton. Una variación en la abundancia de fitoplancton implica un cambio en la absorción de CO2, el principal gas de efecto invernadero, lo que sugiere un posible papel de estos organismos en la regulación del clima.

Las aguas costeras, los ríos y los lagos pueden variar en color debido a eventos naturales como el crecimiento de algas durante la primavera, que pueden hacer que el agua sea más verde. Sin embargo, el color también puede verse afectado por las actividades humanas. Las aguas residuales o los fertilizantes, por ejemplo, pueden afectar la cantidad de nutrientes en el agua y hacer que el fitoplancton crezca. Este fenómeno se conoce como eutrofización.

El monitoreo a largo plazo de un atributo simple como el color aparente, el uso de dispositivos de bajo costo y la ayuda de los ciudadanos, podría ayudar a detectar los cambios que se están produciendo en entornos acuáticos de manera rápida, sin la necesidad de costosos y largos análisis de calidad del agua.

¿Cómo se mide?

El color del agua en los ecosistemas acuáticos no es algo que el ojo humano pueda apreciar en pequeñas cantidades. Para darnos cuenta del mismo debemos observar en un lugar donde haya un gran volumen de agua como un lago, un río, un arroyo, por ejemplo. Para ello el proyecto dispone de una aplicación gratuita para dispositivos Android y Apple. La aplicación permite tomar fotografías de un cuerpo de agua y mediante una escala asignarle un color. Solo se necesita un poco de tiempo y saber algo de inglés, ya que la misma se encuentra disponible en ese idioma, además de instalar la app en tu móvil, sacar una fotografía, determinar su color y enviarla para su análisis y validación.

El funcionamiento de la aplicación se basa en la escala de color Forel-Ule, un método para determinar aproximadamente el color de los cuerpos de agua, utilizado en limnología y oceanografía. Este sistema de medición comprende 21 tonalidades de color que van desde la gama de los azules a las tonalidades verdes y amarillo-parduzcas. El objetivo es estandarizar la determinación del color del agua independientemente de la percepción del observador. Originalmente, el método se utiliza junto con el disco Secchi (SD) sumergido a la mitad de la profundidad. En este caso la escala de colores se encuentra dentro de la aplicación.

Los pasos a seguir son:
*Descargar e instalar la aplicación en el dispositivo móvil.
*Una vez frente al cuerpo de agua, el dispositivo móvil debe situarse en horizontal con relación a la lámina de agua. El sol debe quedar a la espalda del observador.
*Se captura la imagen y se hace zoom sobre la misma. En la pantalla se desplegará la escala de colores. Con ella se deberá seleccionar el color más aproximado al de la fotografía y enviar la imagen.

Si bien el uso de la aplicación es anónimo, con el objetivo de localizar dónde se toman las fotografías, se debe activar la ubicación. No se requiere conexión a internet de para utilizarla. La app dispone de una opción para guardar de forma local la información registrada y enviarla cuando se disponga de conexión a internet.
Las medidas tomadas por los ciudadanos científicos contribuirán a esta observación a largo plazo y continuar con las series de tiempo.

Más información: www.eyeonwater.org

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