Seguro que alguna vez en tu vida estuviste resfriado o con gripe, te sonaste la nariz y ¡zas! ahí aparecieron ellos, los terribles y acumulables “mocos” que tanto pueden llegar a incomodarnos, más que nada si hemos olvidado tener a mano nuestro paquete de pañuelos. Pero eso no es todo, no se trataba de esa …


