Los Nobel 2018

Evolución dirigida, inmunoterapia contra el cáncer, física láser y la lucha contra la violencia sexual han sido las áreas de interés para los galardones de este 2018.

Como ocurre todos los años desde 1901, fueron anunciados los emblemáticos premios Nobel, un galardón internacional para reconocer a personas o instituciones que hayan llevado a cabo investigaciones, descubrimientos o contribuciones notables a la humanidad. Cada persona o institución laureada recibe una medalla de oro, un diploma y una suma de dinero, y aunque no se mencione, el reconocimiento mundial es lo que hace a este premio algo llamativo y deseado por muchos. La ceremonia de entrega será el 10 de diciembre.

Historia

Los premios llevan entregándose desde hace más de 100 años como producto de una especie de complejo de culpa por parte de Alfred Nobel, el químico sueco inventor de la dinamita y otros elementos en el campo de los explosivos. La enorme fortuna acumulada, gracias a sus invenciones mientras veía cómo las mismas eran ampliamente utilizadas con fines bélicos generando destrucción, indujeron a este científico a crear y legar su fortuna a la “Fundación Nobel” a finales del siglo XIX. Su único encargo fue que se otorgaran una serie de premios anuales a las personas que más hubieran hecho en beneficio de la humanidad, en los terrenos de la física, la química, la medicina, la literatura y la paz.

La designación de los premios no está a cargo de una sola institución. La Real Academia de las Ciencias de Suecia es la encargada de nombrar a los ganadores de los Nobeles de Física, de Química y del Premio en Ciencias Económicas (este último establecido desde 1968). La Asamblea del Nobel del Instituto Karolinska elige al ganador de Medicina; y la Academia Sueca nombra al ganador del de Literatura. El Nobel de la Paz, en cambio, es elegido por el Comité Noruego del Nobel, y se entrega en la ciudad de Oslo.

Esperando el anuncio de alguno de los premios Foto: Alexander Mahmoud

Nobel en Química inspirado en el poder de la evolución

Este 2018, el Nobel en Química fue para tres científicos que, inspirados por el poder de la evolución, han utilizado los mismos principios para desarrollar proteínas con el fin de resolver problemas químicos de la humanidad. El premio fue otorgado de forma no conjunta. La mitad del mismo para la científica estadounidense Frances H. Arnold por la evolución dirigida de enzimas y la otra mitad, conjuntamente a George P. Smith, (estadounidense) y Sir Gregory P. Winter (inglés) por una técnica conocida como phage display o presentación de proteínas y anticuerpos por parte de fagos o bacteriófagos (virus bacterianos).

La biología sintética es la síntesis de sistemas complejos basados en la biología que manifiestan funciones que no existen en la naturaleza, o, dicho de otra forma, es el diseño y fabricación de componentes biológicos que no existen en la naturaleza. Arnold viene trabajando en ella desde hace muchísimos años. En 1993, condujo la primera evolución dirigida de enzimas; proteínas que catalizan las reacciones químicas. Desde entonces, ha refinado los métodos que ahora se utilizan habitualmente para desarrollar nuevos catalizadores. Los usos de las enzimas de Frances incluyen fabricación de productos químicos más respetuosos con el medio ambiente, sustancias tales como productos farmacéuticos, y la producción de combustibles renovables para un sector de transporte.

En 1985, George Smith desarrolló un elegante método conocido como phage display donde un bacteriófago se puede utilizar para desarrollar nuevas proteínas. Gregory Winter usó este método para la evolución dirigida de anticuerpos con el objetivo de producir nuevos productos farmacéuticos. El primero de ellos basado en este método es un medicamento aprobado en 2002 y se utiliza para el tratamiento de la artritis reumatoide, psoriasis y enfermedades inflamatorias del intestino infamatorio. Desde entonces, el método ha producido anticuerpos que puede neutralizar toxinas, contrarrestar enfermedades autoinmunes y curar del cáncer metastásico.

Nobel en Medicina para el área de la inmunoterapia contra el cáncer

James P. Allison (estadounidense) y Tasuku Honjo (japonés) fueron galardonados de manera conjunta con el Premio Nobel de Medicina o Fisiología del año 2018 por sus descubrimientos referentes a terapias contra el cáncer basadas en la inhibición de la regulación inmune negativa, un nuevo enfoque que consiste en estimular la capacidad inherente de nuestro sistema inmunitario para atacar a las células tumorales.

Allison, durante sus investigaciones en los años 90, descubrió que una proteína de las células T del sistema inmune (CTLA-4) funcionaba como un freno para el sistema inmunitario. Se dio cuenta de la posibilidad de liberar el freno y, por lo tanto, permitir a nuestras propias células inmunitarias atacar los tumores. Con el paso de los años desarrolló este concepto en un nuevo enfoque para el tratamiento de pacientes y en el año 2010, en un estudio clínico, se obtuvieron los primeros efectos sorprendentes en pacientes con melanoma avanzado, un tipo de cáncer de piel. En varios de ellos los signos de cáncer remanente habían desaparecido.
También en los años noventa, Tasuku Honjo, descubrió una proteína en las células T llamada PD-1. Después de una larga y cuidadosa exploración de su función, observó que también funcionaba como un freno, pero con un mecanismo de acción diferente. En experimentos con animales, el bloqueo de PD-1 también se mostró como una estrategia prometedora en la lucha contra el cáncer. Luego de algunos años, el desarrollo clínico se produjo, y en 2012 un estudio clave demostró una clara eficacia en el tratamiento de pacientes con diferentes tipos de cáncer.

Ambos científicos mostraron cómo diferentes estrategias para inhibir los frenos en el sistema inmune pueden ser utilizadas en el tratamiento del cáncer. Los descubrimientos constituyen un hito en la lucha contra el cáncer.

Nobel en Física para el área de la física láser

Este año fue para tres científicos; la mitad del mismo fue otorgada al estadounidense Arthur Ashkin y la otra mitad de forma conjunta al francés Gérard Mourou y la canadiense Donna Strickland. Las invenciones que se honran han revolucionado la física láser. Objetos extremadamente pequeños y procesos increíblemente rápidos ahora se ven bajo una nueva luz. Los instrumentos de precisión avanzados están abriendo áreas de investigación inexploradas y una multitud de aplicaciones industriales y médicas.

Arthur Ashkin fue galardonado “por sus pinzas ópticas y su aplicación a los sistemas biológicos”. El francés Gérard Mourou y la canadiense Donna Strickland “por su método para generar pulsos ópticos ultracortos de alta intensidad”.

Ashkin inventó las “pinzas ópticas” que atrapan partículas, átomos, virus y células vivas con “sus dedos de rayo láser”. Esta nueva herramienta le permitió al científico realizar un viejo sueño de ciencia ficción: utilizar la presión de radiación de la luz para mover objetos físicos. Logró que la luz láser empujara pequeñas partículas hacia el centro del rayo y las mantuviera allí.

Gérard Mourou y Donna Strickland abrieron el camino hacia los pulsos láser más cortos e intensos jamás creados por la humanidad. Su artículo revolucionario se publicó en 1985 y fue la base de la tesis doctoral de Strickland. Usando un enfoque ingenioso, lograron crear pulsos láser ultracortos de alta intensidad sin destruir el material amplificado. La nueva técnica inventada por Strickland y Mourou, llamada amplificación de pulso con chirrido (CPA), pronto se convirtió en estándar para los posteriores láseres de alta intensidad. Sus usos incluyen los millones de cirugías oculares correctivas que se realizan cada año utilizando los rayos láser más nítidos.

Nobel de la Paz para la lucha contra la violencia sexual

Este año el galardón fue otorgado al ginecólogo congoleño Denis Mukwege y la activista yazidí Nadia Murad, ambos emblemas de lucha contra la violencia sexual. El médico Denis Mukwege, ha pasado gran parte de su vida ayudando a las víctimas de violencia sexual en la República Democrática del Congo. En 1999, fundó, gracias al apoyo de las organizaciones de ayuda internacional, el hospital de Panzi, en la ciudad de Bukavu, donde junto a su equipo han intervenido a decenas de miles de mujeres violadas y víctimas de la ablación. Nadia Murad, irakí, fue secuestrada y vendida como esclava sexual por el grupo yihadista Estado Islámico. La joven logró escapar gracias a la ayuda de los vecinos. Acabó en un campo de refugiados de Irak y después se trasladó a Alemania, convirtiéndose en activista de la trata de mujeres en el conflicto. El Comité Noruego ha concedido el galardón por la labor de ambos en la lucha contra la violencia sexual.

Respecto al trabajo de Mukwege, recientemente se estrenó el documental City of Joy que muestra gran parte de su arduo trabajo. La producción da a conocer la “Ciudad de la Alegría”, una institución co-fundada por Denis Mukwege, Eve Ensler y Christine Schuler-Deschryver, que busca ayudar y empoderar a las mujeres que son abusadas sexualmente como arma de guerra en la República Democrática del Congo. Siguiendo este enlace puedes acceder al trailer del documental.

Nobel en Ciencias Económicas relacionado con el impacto del cambio climático y la tecnología

Los premiados son dos estadounidenses: William Nordhaus “por integrar el cambio climático en el análisis macroeconómico a largo plazo” y Paul M. Romer “por integrar las innovaciones tecnológicas en el análisis macroeconómico a largo plazo”. Sus hallazgos han ampliado significativamente el alcance del análisis económico al construir modelos que explican cómo interactúa la economía de mercado con la naturaleza y el conocimiento. Según la Real Academia de las Ciencias de Suecia, las contribuciones de los premiados son metodológicas, proporcionándonos ideas fundamentales sobre las causas y las consecuencias de la innovación tecnológica y del cambio climático, llevándonos considerablemente más cerca a la respuesta de cómo podemos alcanzar un crecimiento económico global sostenido y sostenible.

Nobel de Literatura

El 2018 acabará sin Premio Nobel de Literatura. El mismo será pospuesto hasta 2019. La razón es un escándalo sexual que ha concluido con su principal implicado condenado a prisión por violación, quien tiene vínculos con la Academia Sueca. El año 1943 fue la última vez que el premio de literatura fue pospuesto; en plena II Guerra Mundial.

Fuente:

Web: www.nobelprize.org/prizes

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